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Bienvenido profe, en este blog encontrará algunos recursos vistos en clase y un pequeño aprendizaje logrado.

Dios lo bendiga mucho. Cuidese

miércoles, 13 de agosto de 2008

Instrumentos de Evaluación del docente

Instrumentos de Evaluación del docente















Universidad de Costa Rica
Resultados de la prueba del Cuestionario de Evaluación del Desempeño Docente 2007
http://www.sep.ucr.ac.cr/GESTION/RESULT1.pdf



LA CARPETA DOCENTE COMO INSTRUMENTO FORMATIVO 1
http://www3.udg.edu/ice/FUniversit/Carpeta%20docente.pdf
















Muestras de reactivos de evaluación del desempeño del alumno

Muestras de reactivos de evaluación del desempeño del alumno
Mapa conceptual
Los mapas conceptuales, son una técnica que cada día se utiliza más en los diferentes niveles educativos, desde preescolar hasta la Universidad, en informes hasta en tesis de investigación, utilizados como técnica de estudio hasta herramienta para el aprendizaje, ya que permite al docente ir construyendo con sus alumnos y explorar en estos los conocimientos previos y al alumno organizar, interrelacionar y fijar el conocimiento del contenido estudiado. El ejercicio de elaboración de mapas conceptuales fomenta la reflexión, el análisis y la creatividad. Los mapas no deben ser principio y fin de un contenido, siendo necesario seguir "adelante con la unidad didáctica programada, clases expositivas, ejercicios-tipo, resolución de problemas, tareas grupales... etc.", lo que nos permite inferir que es una técnica que si la usamos desvinculada de otras puede limitar el aprendizaje significativo, viéndolo desde una perspectiva global del conocimiento y considerando la conveniencia de usar en el aula diversos recursos y estrategias dirigidas a dinamizar y obtener la atención del alumno; es por eso que la recomendamos como parte de un proceso donde deben incluirse otras técnicas como el resumen argumentativo, el análisis critico reflexivo, la exposición, análisis de conceptos, discusiones grupales.
Elementos que componen los mapas conceptuales:
- Los conceptos: regularidad en los acontecimientos o en los objetos que se designa a través de un término. «Libro», «mamífero», o «atmósfera» son ejemplos de conceptos.
- Palabras de enlace: que se utilizan para unir los conceptos y para indicar el tipo de relación que se establece entre ellos. Por ejemplo, si relacionamos los conceptos «edad» y «experiencia», mediante las palabras de enlace «proporciona» o «modifica», las proposiciones que genera son parecidas pero no idénticas.
- Las proposiciones: dos o más términos conceptuales unidos por palabras para formar una unidad semántica. «La ciudad tiene una zona industrial» o «el ser humano necesita oxígeno» son ejemplos de proposiciones. Puesto que se produce más fácilmente un aprendizaje significativo cuando los nuevos conceptos o significados conceptuales se engloban bajo otros conceptos más amplios, más inclusivos, los mapas conceptuales deben ser jerárquicos; es decir, los conceptos más generales e inclusivos deben situarse en la parte superior del mapa y los conceptos progresivamente más específicos y menos inclusivos, en la inferior.
Líneas y Flechas de Enlace: En los mapas conceptuales convencionalmente, no se utilizan las flechas porque la relación entre conceptos esta especificada por las palabras de enlace, se utilizan las líneas para unir los conceptos. Conexiones Cruzadas: Cuando se establece entre dos conceptos ubicados en diferentes seg-mentos del mapa conceptual, una relación significativa.Las conexiones cruzadas muestran relaciones entre dos segmentos distintos de la jerarquía conceptual que se integran en un solo conocimiento. La representación grafica en el mapa para señalar la existencia de una conexión cruzada es a través de una flecha.Los conceptos se colocan dentro de la elipse y las palabras enlace se escriben sobre o junto a la línea que une los conceptos. Muchos autores están empleando algunos símbolos para incluir, además de los conceptos y proposiciones, otra información como: actividades, comentarios, dudas, teorías... En la re-presentación visual, adoptan formas y eventualmente colores distintos para cada uno:

Características de un Mapa Conceptual.
· Los mapas conceptuales deben ser simples, y mostrar claramente las relaciones entre conceptos y/o proposiciones.
· Van de lo general a lo específico, las ideas más generales o inclusivas, ocupan el ápice o parte superior de la estructura y las más específicas y los ejemplos la parte inferior. Aún cuando muchos autores abogan porque estos no tienen que ser necesariamente simétricos.
· Deben ser vistosos, mientras más visual se haga el mapa, la cantidad de materia que se logra memorizar aumenta y se acrecienta la duración de esa memorización, ya que se desarrolla la percepción, beneficiando con la actividad de visualización a estudiantes con problemas de la atención.
· Los conceptos, que nunca se repiten, van dentro de óvalos y la palabras enlace se ubican cerca de las líneas de relación.
· Es conveniente escribir los conceptos con letra mayúscula y las palabras de enlace en minúscula, pudiendo ser distintas a las utilizadas en el texto, siempre y cuando se mantenga el significado de la proposición.
· Para las palabras enlace se pueden utilizar verbos, preposiciones, conjunciones, u otro tipo de nexo conceptual, las palabras enlace le dan sentido al mapa hasta para personas que no conozcan mucho del tema.
· Si la idea principal puede ser dividida en dos o más conceptos iguales estos conceptos deben ir en la misma línea o altura.
· Un mapa conceptual es una forma breve de representar información. http://www.monografias.com/trabajos10/mema/mema.shtml http://www3.unileon.es/dp/ado/ENRIQUE/Didactic/Mapas.htm
Consigna: En la unidad dos con el tema de la célula, estructura un mapa conceptual, elabora un resumen y exponlo a tus compañeros.
Rúbrica
Una rúbrica es una guía que anota que intenta evaluar el funcionamiento de un alumno basado en la suma de una gama completa de criterios más bien que una sola cuenta numérica, herramienta de evaluación usada para medir el trabajo de los alumnos, es una guía de trabajo tanto para los alumnos como para los profesores, normalmente se entrega a los alumnos antes de iniciar un determinado trabajo para ayudar a los alumnos a pensar sobre los criterios en los cuales su trabajo será juzgado y favorece el proceso de enseñanza aprendizaje. ¿Por qué utilizar las rúbricas?
Muchos expertos creen que las rúbricas mejoran los productos finales de los alumnos y por lo tanto aumentan el aprendizaje. Cuando los profesores evalúan los trabajos o los proyectos, saben qué hace un buen producto final y porqué. Cuando los alumnos reciben rúbricas de antemano, entienden cómo los evaluarán y pueden prepararse por consiguiente. Desarrollando una rúbrica y haciéndola disponible a los alumnos les proporcionará la ayuda necesaria para mejorar la calidad de su trabajo y para aumentar su conocimiento. Una vez que se cree una rúbrica, puede ser utilizada para una variedad de actividades. El repaso y la revisión de conceptos desde diversos ángulos, mejoran la comprensión de la lección para los alumnos. Una rúbrica establecida se puede utilizar o modificar levemente y aplicar a muchas actividades. Por ejemplo, los estándares para la excelencia en una rúbrica de la escritura siguen siendo constantes a través del año escolar; lo que cambia es la capacidad de los alumnos y su estrategia de enseñanza. Porque el esencial seguir siendo constante, no es necesario crear una rúbrica totalmente nueva para cada actividad.
Ventajas de las rúbricas:
1.- Los profesores pueden aumentar la calidad de su instrucción directa proporcionando el foco, el énfasis, y la atención en los detalles particulares como modelo para los alumnos.
2.- Los alumnos tienen pautas explícitas con respecto a las expectativas del profesor.
3.-Los alumnos pueden utilizar rúbricas como herramienta para desarrollar sus capacidades.
4.- Los profesores pueden reutilizar las rúbricas para varias actividades.
Ejemplo

http://platea.pntic.mec.es/~erodri1/TALLER.htm#Rúbricas
http://www.uprm.edu/ideal/rubricas.pdf
Consigna: Al inicio del semestre se conformará un portafolio, se realizarán estudios de problemas por equipos, exposiciones y actividades grupales por lo que se te indica que elabores una rúbrica para evaluar cada uno de los aspectos mencionados con criterios adecuado.
Portafolios
Los portafolios son archivos que contienen los documentos elaborados por el alum-no, y que constituyen evidencias del aprendizaje logrado en las diversas etapas del proceso seguido durante el curso. Pueden contener los “mejores trabajos” de los estudiantes, acompañados por evaluaciones que dejen ver las fuerzas y debilidades de dichas tareas. Este archivo es administrado por el propio alumno, pero evaluado junto con su profesor. Los elementos incluidos en el portafolio, generalmente se organizan por orden cronológico. La importancia del portafolio estriba en la recopilación del proceso de crecimiento cognitivo, social, profesional y personal. El formato en que se realiza es un elemento importante en el desarrollo de los portafolios educativos. Los portafolios son utilizados como una herramienta de assessment estudiantil en los diversos escenarios educativos. Los formatos de los portafolios varían dependiendo del nivel y el escenario educativo que estemos desarrollando. Las tecnologías han incursionado en estos escenarios y han impactado las estrategias educativas de evaluación estudiantil. Los portafolios electrónicos son herramientas muy útiles, convenientes y fáciles de desarrollar.
Como recurso de aprendizaje, esta técnica permite que el alumno:
· Se autoevalúe.
· Tome conciencia y se comprometa con su proceso de aprendizaje.
· Desarrolle el pensamiento crítico y la capacidad para tomar decisiones.
· Aprenda a manejar y solucionar problemas.
¿Para qué un portafolio?
· Para documentar su progreso en un cierto plazo
· Para identificar modelos del crecimiento en áreas o de las capacidades en la enseñanza del arte
· Para desarrollar sus habilidades en la reflexión y la autovaloración
· Para presentar un cuadro holístico de sus habilidades y capacidades como profesor de arte del preservice
· Para proveer de los tenedores de apuestas (padres, profesores, administradores, cuerpos que licencian del estado) evidencia que usted está preparado para enseñar arte
· Para proporcionar a la evidencia de sus capacidades de enseñanza para el licensure inicial, del profesional y del amo
· Para mejorar sus prácticas de enseñanza
http://www.uwstout.edu/art/artedportfolios/whatis/index.html
http://blogporta-e.blogspot.com/2007/09/direccions-visitar.html
http://www.itesm.mx/va/dide/tecnicas_didacticas/portafolio.htm

Consigna: En la asignatura de matemáticas al inicio del ciclo escolar 2008- 2009 solicitar a los alumno, la conformación de un portafolio para cada una de las unidades vistas en la clase, que contenga las actividades grupales e individuales.
Registro Anecdótico: (alumno-docente)
Es una breve descripción de un hecho, incidente, acontecimiento significativo o comportamiento del sujeto observado que de algún modo es importante para los fines de la evaluación. Por lo tanto, es una serie de notas que describen un aspecto importante de la conducta del sujeto observado. Contiene fundamentalmente datos de la situación observada, una descripción y un comentario. La descripción es una corta historia que describe un incidente, debe ser lo más objetiva posible, sin usar términos que pudiesen evidenciar prejuicios. El comentario se refiere a la razón por la cual se hizo la observación, el por qué, una hipótesis.
No puede ser planificado previamente, ya que no sabemos lo que va a pasar. Se puede registrar a través de un sistema de fichas, en las cuales podemos tener preparado el formato para después sólo completar. Instrumento de evaluación que se emplea para resaltar o describir situaciones, acontecimientos que son significativos, que no estaban previsto para ser observado en determinado momento, o que no se han observado con anterioridad.Es uno de los instrumentos básicos de registros de las observaciones no sistematizadas realizadas por el docente. Consiste en la descripción en forma de anécdota de un hecho ocurrido protagonizado por el niño, que llama la atención ya que no es una conducta característica del mismo.
Cuando un docente cuenta con una serie de anécdotas, por lo general puede llagar a valiosas conclusiones acerca de la conducta y personalidad del niño. Muchas veces puede detectarse cuál es el foco de una problemática existente ya que es factible determinar mejor cuáles son los reforzadores que están manteniendo una conducta. Los registros anecdóticos nos permiten analizar conductas del niño que no pueden ser registradas a través de otros instrumentos de evaluación que sí necesitan de estructuración previa para su utilización, y por lo tanto quedan fuera de su alcance aquellas conductas que se presentan en forma imprevista. Los registros anecdóticos por no necesitar de planificación previa ni gran elaboración de material, son de fácil utilización por parte del docente. El único registro indispensable para utilizar en forma efectiva un registro anecdótico es saber seleccionar los hechos significativos que ameriten ser tomados en consideración para una evaluación del niño. Frecuentemente se registran conductas que en última instancia no son utilizadas en el momento de hacer juicios evaluativos. El saber seleccionar los hechos significativos que debe contener el registro no es una tarea fácil; requiere entrenamiento y esfuerzo por parte del observador.
El registro anecdótico se caracteriza por:
· Se basa en una observación no sistematizada: El docente no planifica ni el momento en el cual va a realizar la observación ni qué es lo que va a observar. El hecho registrado ocurre en una forma imprevista y amerita que sea tomado en consideración ya que no forma parte del patrón de conducta habitual del niño.
· Se realiza en cualquier momento de la rutina diaria: A diferencia de otros registros que requieren sean utilizados durante el desarrollo de actividades específicas, los registros anecdóticos pueden utilizarse en cualquier momento durante la permanencia del niño en el preescolar, cuando se produzca la conducta a registrar.
· Se basa en la descripción del hecho ocurrido y la circunstancia en la cual se desarrolla: El observador narra en la forma más objetiva posible el hecho relevante y además debe señalar el lugar y momento en el cual ocurre, aspectos de suma importancia para que la información contenida en el registro pueda ser utilizada en forma óptima.
· El registro anecdótico puede incluir comentarios del docente: Cuando un docente registra la conducta del un niño, frecuentemente trata de dar explicaciones acerca de las causas que la originaron y relacionar dicha conducta con otros hechos ocurridos anteriormente. Estos comentarios son de gran importancia para la evaluación del niño, pero deben anotarse en forma separada al hecho en sí, con el fin de evitar distorsionar la realidad.
· El registro anecdótico no guarda relación con la planificación de actividades: en él se registran observaciones no estructuradas, por lo cual se transforma en un valioso instrumento cuando trabajamos con un currículo centrado en el niño.
· El registro anecdótico se utiliza básicamente (aunque no en forma exclusiva), para registrar conductas del área de desarrollo socioemocional.
Existen una serie de pautas que todo docente debe tomar en consideración cada vez que vaya a realizar un registro anecdótico. Dichas pautas son las siguientes:
1. El hecho descrito debe ser significativo, es decir, que brinde datos importantes para la posterior evaluación global del niño.
2. Se debe utilizar un lenguaje claro, nítido, que describa concretamente el hecho ocurrido, Con frecuencia en necesario mostrar los padres estos registros para que ellos puedan comprender mejor algunas conductas de su hijo manifestadas ene le preescolar. Por lo tanto, es indispensable que el registro esté redactado en una forma comprensible para cualquier persona que lo lea.
3. El hecho debe registrarse tan pronto como sea posible. No es aconsejable hacerlo en el mismo momento, ya que el niño puede darse cuenta de que está siendo observado y modificar su conducta. Pero tampoco debe dejarse pasar un largo período de tiempo ya que lógicamente se olvidarán detalles que podrían restarle importancia al hecho.
4. El docente debe evitar en todo momento escribir comentarios conjuntamente con la descripción del hecho. Dichos comentarios deben hacerse, pero siempre al margen del registro en sí. El comentario debe servir para aclarar el hecho observado, no debe ser nunca un juicio acerca de él.
5. El registro anecdótico puede elaborarse en forma de ficha o simplemente utilizar un cuaderno, asignando dos o tres hojas para cada niño.
6. Un solo registro anecdótico no puede servir de base para evaluar un niño o tratar de dar explicaciones a ciertas conductas observadas en él. Debe contarse por lo menos con cuatro o cinco de ellos y relacionarlos con otras observaciones realizadas antes de llegar a un juicio evaluativo acerca del niño.
http://www.fundacionsepec.cl/estudio/01_AEP%20profesores_de_Religion_19_julio_07/archivos/23_jul_07/intsrumentos_evaluativos.doc
http://edulara.blogspot.com/2008/03/registro-anecdtico.html
http://www.monografias.com/trabajos16/registros-preescolar/registros-preescolar.shtml
Consigna: En la asignatura de español, redacta un registro anecdótico de un hecho sobresaliente de tus vacaciones de verano.
Sociograma
Técnica que pretende obtener una radiografía grupal, es decir, busca obtener de manera gráfica, mediante la observación y contextualización, las distintas relaciones entre sujetos que conforman un grupo, poniendo así de manifiesto los lazos de influencia y de preferencia que existen en el mismo. Este tipo de relaciones no son necesariamente formales, en la mayoría de los casos son informales. Es una herramienta que data de hace cincuenta años, se creó con fines exploratorios y diagnósticos, orientado a lugares de enseñanza y laborales. Actualmente es ampliamente usada en diversos ámbitos organizacionales, desde pequeños colegios hasta empresas de gran importancia es igualmente empleado en labores inteligencia en función de detectar redes delictivas. Una corta definición podría referirse a: "Son gráficos o herramientas empleadas para determinar la sociometría de un espacio social".Con el sociograma se pretende representar gráficamente las relaciones de afinidad en pequeños grupos de individuos, con el fin de detectar los subgrupos (cliques) y los líderes sociométricos (“stars”). Consiste, en resumen, de detectar en un conjunto de individuos y, a partir de las selecciones de cada uno de ellos, una estructura relacional que permite distinguir subgrupos e individuos significativos. La posibilidad de construir un mapa de red (sociograma) permite decidir como activar o desactivar los vínculos existentes o potenciales para intervenir en momentos de crisis. Una vez identificadas las redes sociales dentro de una organización, no sólo se pueden enfrentar mejor las crisis como consecuencia de los cambios (esperados o inesperados), sino que también ayudan a que el flujo de información sea más eficiente y con mayor rapidez.
http://www.dynamocom.com/id19.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Sociograma
Consigna: En la asignatura de geografía en la unidad tres, organiza y construye un sociograma con el tema los ecosistemas que existen en la República mexicana.
Ensayo
El ensayo puede resultar un instrumento generador de múltiples aprendizajes, por ello, este objeto de aprendizaje ha sido diseñado para que los alumnos, desde educación secundaria, desarrollen un conjunto de habilidades para elaborar un ensayo, desde su estructura y tipología hasta las fases para construirlo. El ensayo consiste en la defensa de un punto de vista personal y subjetivo sobre un tema (humanístico, filosófico, político, social, cultural, etcétera) sin aparato documental, de forma libre y asistemática y con voluntad de estilo
El ensayo es un género relativamente moderno; pueden rastrearse sus orígenes desde épocas remotas. Sólo en la edad contemporánea ha llegado a alcanzar, una posición central. En la actualidad está definido como género literario, pero en realidad, el ensayo se reduce a una serie de divagaciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado, o incluso, sin tema alguno.
http://docentes.uacj.mx/objetos/ensayo/Definicion.html

Consigna: En la asignatura de español escribe un ensayo sobre los medios de información que conoces.

Estudios de Caso
Resúmenes escritos ó síntesis de casos de la vida real basados en datos e investigación, requieren que Ud. Se aísle y piense sólo en temas puntuales involucrados, en contra tanto de la teoría y el mayor entorno comparativo, identifique apropiadamente estrategias para la resolu-ción del 'caso', considere los pros y contras de las opciones/estrategias de so-lución, recomen-dar y presentar un análisis razonado para la mejor resolución.
El proceso para desarrollar un Estudio de Caso:
Definir el objetivo del Estudio de Caso
Identificar los actores importantes dentro de la organización, las "partes interesadas"
Identificar otros grupos de la organización, ya sean clientes o proveedores
Establecer la misión oficial de la organización estudiada
Establecer la misión histórica de la organización
Establecer la misión de los interesados en la organización
Escalar la importancia de los interesados, ya sea en la toma de decisiones o en los efectos de las consecuencias
Diagramar el proceso formal de la toma de decisiones
Notar el proceso informal de la toma de decisiones
Identificar el proceso de producción o servicio de entrega
Identificar los mecanismos de soporte
Identificar competidores
Cuál es el contexto organizacional de la profesión ó de los competidores
Establecer el mayor problema
Problemas subsecuentes e implicaciones
Rol de administración
Rol de los proveedores de producción/servicios
Identificar temas estratégicos
Identificar decisiones que necesitan tomarse
Identificar factores de riesgo
Identificar precedentes históricos
Definir soluciones opcionales
Comparar las opciones en cuanto a los pros y contras, teoría, factores de riesgo
Hacer recomendaciones y justificar
Escribir un resumen ejecutivo centrándose en los puntos clave
http://www.csd.uwa.edu.au/altmodes/to_delivery/casestudy.html (en inglés)
http://www.studygs.net/espanol/casestudies.htm
Consigna: En la asignatura de educación cívica y ética, observa una problemática que se este dando o se halla dado en tu aula durante el transcurso del mes, plantea y analízalo con la técnica de estudio, indica el problema, sus posibles soluciones y el origen de la problemática.
Descripción de los componentes del foro
a.- Espacio del foro.-El proyecto se llevará a cabo desde el Website de la Red de Líderes de Gobierno Electrónico de América Latina y El Caribe, RED GEALC que nos permite contar con un espacio privado al que pueden acceder únicamente los miembros de la comunidad.
b.- Composición del proyecto.-El mismo contará con dos espacios virtuales de discusión: uno para la realización del Chat en vivo y el otro para el foro de discusión prolongado. Este último esta compuesto por un conjunto de salas en las que se discutirán los temas específicos propuestos.
c.- Biblioteca virtual.-El espacio permitirá armar una mini biblioteca en la que se podrán almacenar documentación concerniente a los temas tratados, provista tanto por la Secretaria General como por los usuarios.
d.- Inscripción de usuarios.- Cada usuario, una vez inscrito, contará con un pase al sitio y con una contraseña que le permita acceder a los espacios del programa.
e.- Cronograma.- Se determinará un cronograma de actividades en el que se elija el horario de realización y la duración del Chat, así como el tiempo en el que queden abiertos los foros de discusión prolongados.
f.- Reglas de uso.- Se determinarán las reglas de uso de los foros, estableciendo tanto los derechos como obligaciones de los miembros de la comunidad virtual.
g.- Documento de conclusiones y recomendaciones.- Una vez efectuado el Chat se elaborará un documento que rescate los aportes de todos los participantes, además de las conclusiones y recomendaciones al respecto.
.h.- Ventajas del Proyecto.- El Chat será la base para promover el contacto entre los participantes propiciando la cooperación entre ellos a través del intercambio de experiencias.
Definiciones de los elementos que componen el foro
a.-La comunidad virtual .-Es un grupo de personas comunicadas entre si para interactuar bajo un propósito determinado que constituye la razón de ser de la misma. Los participantes han sido seleccionados en base a su calidad de conocedores del tema a tratarse. La comunidad tiene una política que guía las relaciones y es llevada a cabo a través de sistemas informáticos que median las interacciones y facilitan la cohesión entre los miembros.
b.- El Chat (anglicismo de la cibercharla).-Es una aplicación del Internet que da soporte a la conversación e intercambio de opiniones escritas en línea y en tiempo real, entre dos o más personas sobre una plataforma establecida. Los participantes pueden encontrarse en cualquier lado del mundo.
c.- Los Foros de discusión estáticos.- A diferencia del Chat no se realizan en tiempo real o directo, son foros de mensajes compuestos de salas temáticas en las que los invitados entablan un intercambio de experiencias, necesidades e inquietudes en base a los temas propuestos.
d.- El moderador.- Las discusiones suelen ser moderadas por un coordinador o dinamizador quien generalmente introduce el tema, formula la primera pregunta, estimula y guía, sin presionar, otorga la palabra, pide fundamentaciones y explicaciones y sintetiza lo expuesto antes de cerrar la discusión.
e.- Documento de conclusiones y recomendaciones.- Este documento contempla el conjunto de aportes obtenidos a través del Chat y de los foros de discusión, resalta los puntos de mayor trascendencia y proyecta nuevas variables a ser tomadas en cuenta.
FORO
Grupo de personas, empresas, institutions..., que de alguna forma comparten el mismo tipo de ordenador o computadora o el mismo software. Los grupos de usuarios, entre los que se pueden encontrar grandes organizaciones con mucha influencia, ofrecen ayuda a los recién llegados y mantienen un foro para el intercambio de ideas e información. En muchas ocasiones, sus sugerencias son tenidas en cuenta por los fabricantes a la hora de elaborar las nuevas versiones de sus productos.
Consigna: En la asignatura de biología organícense en grupos integrados por cuatro de tus compañeros y crea un foro de discusión en línea sobre el tema del aborto y abre un chat de opiniones.
Tecnología y evaluación
En la actualidad con los avances tecnológico, han surgido diferentes software que se puede emplear para crear diferentes instrumentos innovadores de evaluación, que hacen que las evaluaciones sean mas dinámicas, atractivas y rapidas, por ejemplo la construcción de los crucigramas, sopas de letras a manera de evaluación de un tema y la proyección de juegos didácticos etc.
Consigna: En la asignatura de matemáticas, organizado en grupos de 4 compañeros, investiguen en internet sobre el tema de las ecuaciones lineales, seleccionen veinte ecuaciones, imprímelas y resuélvanlas con tu grupo, se evaluaran los resultados en la clase en la clase. Les te sugiero las siguientes direcciones electrónicas.
www.portalprogramas.com/gratis/ecuaciones-lineales
www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?GUID=efb5fa36-1385-46d6-ad47-0b5063b1885d&ID=179843 - 42k
www.nlvm.usu.edu/es/nav/topic_t_2.html - 40k -
www.slideshare.net/aurigame/resolver-ecuación-lineal.











Ensayo

Ensayo
por: Julisa Eunice Yam Montero

En nuestro desempeño como docentes muy pocas veces nos detenemos a analizar sobre la importancia de las técnicas de evaluación que se han empleado, es necesario realizar una revaloración de nuestros instrumentos de evaluación, ya que trabajamos con seres humanos, los modelo pedagógicos nos dan las pautas para cambiar los paradigmas que existen y adaptar nuevas estrategias a nuestra practica docente, la evaluación no debe satisfacer intereses económicos y políticos una evaluación toma sentido, cuando se toman en cuenta los actores del proceso maestros, alumnos, padres de familia y administradores de las escuelas, evaluar de otra forma no tiene sentido evaluamos a través de estrategias antiguas o como un requisito, para que al final del bimestre se tenga el registro cuantitativo para la calificación, lo haces mochas veces para cumplir requisitos externo no porque a nosotros nos interese.
Existe otro tipo de evaluación que corresponde al modelo innovador, el cual se aplica en la actualidad, es la evaluación de aprendizaje cooperativo que se inicia desde los administradores de una institución, los docentes, los procesos y el aprendizaje de los alumnos en grupos e individual, esta evaluación no se centra en el producto como los modelos anteriores. El objetivo de las diferentes evaluaciones que se hacen en las instituciones educativas, son para poder realizar cambios pertinentes con los resultados que se obtienen de la evaluación interna, ya que una evaluación externa no tiene sentido porque si es ejecutada por personas o sistemas de evaluación estas deberían de tener los conocimientos de los proceso que se realizan en las escuelas, además de aptitudes adecuadas para realizar ese trabajo efectivamente, cada escuela se debe autoevaluar continuamente, al igual que todos los que la integran ya que forman parte del proceso, lo cual implicaría un crecimiento a nivel institucional y profesional, como docentes desconocemos los procesos y los instrumentos que se emplean en la evaluación, entonces es nuestro deber investigar e informarnos, para aprender a hacer los instrumentos su aplicación y evaluación, esto implica una responsabilidad una concientización personal con nuestra institución, nuestro desempeño y lo que significa así como sus repercusiones, para realizar el proceso de la evaluación con conciencia.
Lo que sucede en nuestras aulas no es un solo problema, es necesario que se demuestre los avances que tienen con los alumnos, los maestros tenemos un enfoque de repetición lo cual no es innovador, debemos contagiar a los colegas para conocer y participar cooperativamente en el rediseño de nuestras estructuras e iniciar un proyecto de investigación para nuestra institución, para llegar a ser un buen asesor el maestro tiene la responsabilidad de investigar, porque en muchas ocasiones no se enfrenta la situación por desconocer el proceso de investigación, otro aspecto que se debe considerarse, es la atención al alumno maestros con disposición para ayudar a los alumnos en situaciones extra clases, ya que esto nos llevara a lograr un vinculación con nuestros alumnos y creara una afinidad con el alumno desarrollando un ambiente de confianza, las tutorías se deben de mejorar e incluirlas en la planeación docente .
La importancia de la evaluación no debe radica en fines económicos o políticos, va mas halla de esa perspectivas, evaluar con respecto a la responsabilidad y en base a las competencias de las personas que tienen una preparación, capacidad de investigación es importante que reflexionemos que estamos trabajando con personas, como docentes muchas veces resistimos a ser evaluados por que nos produce temor o inseguridad y sin embargo no reflexionamos en nuestra experiencia personal, cuando cometemos ese error con nuestros alumnos.
En el modelo de evaluación que se propone, su importancia radica en la participación del docente en el aprendizaje cooperativo, los maestros debe de participar cooperativamente con otros compañeros docentes evaluándose entre sí y alumnos con alumnos y a su maestro lo cual tiene sentido que te evalué esto evitaría el miedo y la desconfianza sobre la evaluación. Como docentes consientes debemos insistir con la idea hasta que se logre el aprendizaje cooperativo para lograr un cambio cultural de la institución, tiene sentido que se realice un evaluación institucional cuando existe un proyecto institucional creado por los principales actores del proceso, por lo que se hace un seguimiento del proyecto.
Realizar la coevaluación en una institución tiene sentido cuando es realizada a partir de un proyecto común que fue hecho por los maestros y han intervenido los que han trabajado en el, existe elementos que considerar por han participado en algo, tiene sentido cuando las personas lo han ideado, se ha compartido la responsabilidad en el aprendizaje cooperativo las actividades son cooperada, en el desempeño el grupo hay que ser objetivos maduros y francos para mostrar los errores hay una apertura basada en la confianza algo que nos permita crecer y mejorar. La evaluación es un ejercicio en el cual los estudiantes colaboran aportando una opinión sobre el desempeño de cada uno de sus profesores, los resultados son un insumo importante para la planeación de actividades institucionales, tales como la mejora en: la formación de profesores, la calidad en los programas educativos y el estímulo al desempeño académico.
La evaluación no se puede concebir a la lograr la misma educación no es un negocio, no es una transacción económica es un proceso de formación de seres humanos, si tenemos un espíritu de egoísmo, no podemos estar al servicio sin esperar nada a cambio, los alumnos te van a evaluar, cuando el alumno esta preparados y conocer el objetivo o el criterio que se persigue con la evaluación, siente entonces que el profesor trabaja con el para el logro del proyecto que se elaboraron juntos, el alumno analizara entonces el proceso y no a la personalidad del maestro.
En la escuela tiene sentido la evaluación del alumno, cuando no consideramos un número y le demos la importancia que realmente tiene. Los principios de la evaluación son el mejoramiento, el crecimiento y desarrollo de una mejor persona por lo tanto es con evaluamos con amor, en el trabajo cooperativo en el esfuerzo del grupo en necesario que con ese parámetro te guíes para que el adolescente se de cuenta de que puede crecer en el grupo. Se ha comprobado que el aprendizaje cooperativo resulta efectivo para toda clase de estudiantes, ya se trate de estudiantes dotados académicamente, de las clases comunes o que estén aprendiendo, porque ayuda al aprendizaje y fomenta el respeto, la amistad entre diversos grupos de estudiantes. De hecho, cuanta mayor diversidad hay en un equipo, más son los beneficios para cada estudiante. Los pares aprenden a depender unos de otros de manera positiva para diferentes tareas de aprendizaje. Los estudiantes suelen trabajar en grupos de cuatro integrantes. De este modo, pueden separarse en parejas para algunas actividades y luego volver a reunirse en equipos rápidamente para otras actividades. Sin embargo, es importante establecer normas y protocolos de clase que lleven a los estudiantes a tener aprendizajes significativos y a potencial su capacidad de cada uno de ellos.
La evaluación es mucho más que solo el resultado hay que ir mas halla, debemos diagnosticar las problemáticas por las que atraviesa nuestra escuela y revalorar mi actividad como docente, renovando mi compromiso con la sociedad, mi institución pero sobre todo los padres de familia y los alumnos que se encuentran baja mi influencia, dice un poema si yo cambiara, cambiaria el mundo un poco soñador pero motivador tal vez no pueda cambiar al mundo pero si puedo cambiar mi forma de ver la evaluación del aprendizaje, primero aplicándome una autoevaluación, reflexionando en ella podre compartir con mis semejantes una evaluación efectiva y no pienses que haz logrado el cambio pues este apenas inicia.

Solución documentada sobre una problemática escolar

ESTRATEGIAS DE EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE PARA IMPLEMENTAR EL CAMBIO INSTITUCIONAL


Planteamiento del problema
En el Centro Educativo Ignacio López Rayón se ha encontrado la falta de aplicación de estrategias de evaluación al aprendizaje en el desempeño de sus docentes, por lo que se pretende implementar estrategias (seminarios y talleres) de innovación de evaluación al aprendizaje cooperativo durante todo el curso escolar 2008- 2009.

Hipótesis: a mayor conocimientos de estrategias innovadoras de evaluación de aprendizaje cooperativo mayor aplicación en el desempeño de los docentes en sus escuelas.

Justificación
Las estrategias de evaluación del aprendizaje que se aplica en una institución educativa repercuten en el aprendizaje de los alumnos, por lo que es importante estar en constantes cambios de ellas de acuerdo a los avances tecnológicos.

Limitaciones
Durante todo el curso escolar 2008- 2009

Delimitaciones
Falta de recursos económicos, disponibilidad de tiempo de algunos expositores, oposición de la administración del centro educativo.

Introducción
Nadie duda que el aprendizaje sea el núcleo de la acción educativa. Como se refleja en diferentes escritos, la evaluación condiciona de tal manera la dinámica del aula que bien podría decirse que la hora de la verdad no es la del aprendizaje sino la de la evaluación.
En la actualidad se valora el aprendizaje del alumno en el proceso y en el producto. La incidencia de estos dos aspectos en la enseñanza reglada queda claramente reflejada por las diversas normas que existen alrededor de este tema; por las incidencias en la planificación del trabajo de los profesores, en la actividad en el aula y en la actividad reflexiva posterior. La evaluación sumativa y formativa está presente en toda planificación escolar, en toda programación, en la misma aula.
En esta realidad evaluadora también están presentes entidades externas al centro educativo. La inspección educativa, órganos de evaluación educativa autonómicos y del estado, realizan evaluaciones para detectar los niveles de aprendizaje de los alumnos. Estudios como los efectuados por el INCE en la Educación Primaria (1995 y 1999) y en la Educación Secundaria (1997), por las administraciones de las autonomías de Canarias, País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía.... son ejemplos patentes de la preocupación por la evaluación de los aprendizajes. Incluso organismos internacionales hacen clara incidencia: la OCDE a través de sus indicadores, nos presenta la preocupación por los aprendizajes de los alumnos; la European Comission en el European Report on Quality of School Education. Sixteen Quality Indicators (2000) considera como básicos los que se refieren a aprendizajes de diversas áreas del conocimiento (7 indicadores); la IEA realiza estudios internacionales para dar información a los estados, a los responsables de la educación, al profesorado sobre los aprendizajes en diferentes niveles educativos y en diferentes áreas de aprendizaje.

Pero cuando nos referimos a la evaluación de los aprendizajes cabe preguntarse desde qué conceptualización estamos hablando. En las últimas décadas el concepto de evaluación ha sufrido una profunda transformación, también significativa en el ámbito de la enseñanza y del aprendizaje. Al observar nuestro entorno detectamos que las innovaciones, han llegado con facilidad en el uso de las estrategias de aprendizaje, de recursos didácticos que en el ámbito de la evaluación. Así podemos hallar en las aulas de centros educativos y de formación estrategias de aprendizajes muy innovadoras acompañadas de sistemas de evaluación tradicionales. Llama la atención la distancia que existe entre la realidad de las prácticas evaluativas y los avances teóricos y metodológicos que hoy nos presenta la literatura de la evaluación. ¿No será que la evaluación implica además de un cambio teórico, un cambio de actitud?
Es nuestro interés ofrecer en este trabajo de investigación no sólo esta nueva perspectiva de evaluación, sino estrategias y técnicas evaluativas que en su proyección en el aula son, en sí mismas, una estrategia para el aprendizaje y, a su vez, contenido de aprendizaje. Por ello, primero analizaremos aquellos factores que han incidido de manera decisiva en las nuevas formas de pensar y hacer evaluación. A continuación, se ofrece la evolución del significado y conceptualización de la evaluación en contraste con las posiciones tradicionales. En la última parte de este escrito se presentan estrategias de evaluación que pretenden dar respuesta a la nueva evaluación: la evaluación para valorar, la evaluación para mejorar en el aprendizaje, la evaluación como contenido a aprender para su utilización futura.

Fundamentación de la concepción actual de la evaluación
El siglo XX ha sido un periodo decisivo en la evolución de la evaluación educativa. En el ámbito del aprendizaje, desde la primera conceptualización científica de Tyler, seguido por los avances ofrecidos por Bloom y sus colaboradores, - evaluación diagnóstico, formativa y sumativa - y la contribución de Popham - la evaluación criterial -, el significado y las prácticas evaluativas han cambiado en un intento por adaptarse a las nuevas demandas educativas y sociales.

De la concepción tradicional de la evaluación, situada como acto final, hoy se reconoce que no es ni un acto final, ni un proceso paralelo, sino algo imbricado en el mismo proceso de aprendizaje, creándose relaciones interactivas y circulares. El alumnado, al tiempo que realiza su aprendizaje efectúa reiterados procesos valorativos de enjuiciamiento y de crítica, que le sirven de base para tomar las decisiones que le orientan en su desarrollo educativo. Pero es necesario ir más allá. Como dice Hadhi (1991) la cuestión no es ya dar respuesta a cómo racionalizar y mejorar las prácticas evaluadoras, sino cómo insertar estas prácticas como un aprendizaje.
Es preciso pensar de otra manera al hablar de evaluación del aprendizaje. No puede entenderse ni utilizarse las nuevas estrategias que se proponen de evaluación sin un cambio de mentalidad y actitud.

¿Cuáles son los aspectos que están presentes en esta nueva perspectiva? ¿Qué factores han de considerarse como básicos?

Hay tres aspectos clave para entender los actuales planteamientos de la evaluación de los aprendizajes

La evaluación desde las teorías del aprendizaje

La evaluación ha sido un elemento externo a la actividad de aprender. Se la ha considerado y se la considera, tanto desde las perspectivas cualitativas como cuantitativas, como un medio por el que valoramos un aprendizaje y, a partir de los datos obtenidos, se inician nuevos aprendizajes o, si es necesario, se realizan actividades de recuperación. Actualmente en la evaluación se ha de dar un paso más. La evaluación no puede ser un tema periférico como le llama Litwin (1998), sino que ha de ser una parte del contenido curricular de aprendizaje. Es necesario, que el alumno aprenda a evaluar desde una perspectiva objetiva y válida, es preciso que conozca técnicas que puedan ser transferidas o adaptadas en distintas situación de aprendizaje -directo o indirecto-, es necesario que las aprenda incluso a través de su propia vivencia y a través de ello sea consecuente en su aprendizaje.

Hoy el aprendizaje y la evaluación deben tomar en consideración el desarrollo del propio estudiante, es decir, sus expectativas, su nivel iniciales, sus estilos de aprendizaje, sus ritmos e intereses...., sus necesidades y proyección futura. Desde esta perspectiva, el reto de la evaluación es cómo debe plantearse para ser congruente con las teorías que se propugnan para un aprendizaje significativo y respetuoso con las peculiaridades individuales y culturales del alumnado y sus necesidades.

El cuadro 1 muestra de forma sintética la incidencia de las teorías del aprendizaje en la evaluación (Cabrera, 2000) realizadas sobre la base de las propuestas de Herman, Auschbacher y Winters (1992) a la luz de los postulados que hoy caracteriza un aprendizaje significativo.

CUADRO 1- La evaluación del aprendizaje a la luz de las actuales concepciones sobre aprendizaje
Evaluaciones metacognitivas para el desarrollo de la capacidad de “aprender a aprender”

La importancia que se otorga desde los marcos teóricos del aprendizaje significativo a la metacognición por su incidencia en la capacidad de aprender a aprender es otro de los factores que exige nuevos planteamientos en la evaluación. La metacognición es aquella habilidad de la persona que le permite tomar conciencia de su propio proceso de pensamiento, examinarlo y contrastarlo con el de otros, realizar autoevaluaciones y autorregulaciones. Es un “diálogo interno” que nos induce a reflexionar sobre lo qué hacemos, cómo lo hacemos, y por qué lo hacemos.

Desde la evaluación debemos estimular estas habilidades metacognitivas para que el alumno tome conciencia de su propio proceso de aprendizaje, de sus avances, estancamientos, de las acciones que le han hecho progresar y de aquellas que le han inducido a error. La evaluación se convierte así en un instrumento en manos del estudiante para tomar conciencia de lo que ha aprendido, de los procesos que le han permitido adquirir nuevos aprendizajes, así como para regular dichos procesos. A fin de que esto sea así la evaluación y las estrategias evaluativas que se planteen en el aula deben facilitar el desarrollo de habilidades de autoconocimiento y autorregulación. Por estas causas toda estrategia debe facilitar:

- el autoanálisis respecto a sus actitudes y el control del esfuerzo y dedicación que pone a las distintas tareas de aprendizaje.
- el control ejecutivo de la evaluación, o sea, la capacidad para planificar las acciones que implique la evaluación, para valorar en qué medida se aparta del plan previsto y para adoptar las medidas oportunas de acuerdo a las posibles desviaciones.
- el control de la adquisición de los conocimientos y las habilidades a fin de identificar estados iniciales que le dificultan o facilitan la adquisición de nuevos conocimientos, y tomar conciencia de sus propias estrategias de aprendizaje (identificación de los procedimientos más efectivos para su estilo y ritmo de aprendizaje, fuente de errores, etc.)

Junto a estas estrategias metacognitivas, es necesario que el estudiante conozca los criterios e indicadores de evaluación que se han de tener en cuenta para valorar sus acciones: procedimientos y productos. Es preciso hacer explícito los aspectos que toman en consideración para emitir el juicio valorativo y los indicadores de nivel de logro. Esto no es tarea fácil en muchas ocasiones. En la práctica estos criterios e indicadores son más implícitos que explícitos. Se ha de analizar como un docente plantea la evaluación y cual es el contenido de esta para extraer los criterios y niveles de evaluación que utiliza. El conocimiento de estos criterios es una información clave para el alumnado. Es más, dentro de un aprendizaje auténtico y significativo, la participación del alumno y de la alumna es fundamental en el momento de establecer los criterios y los niveles de logro. Cuando dispone de este conocimiento puede orientar su aprendizaje, centrándose en los aspectos que son básicos y estableciendo decisiones discriminativas efectivas.

Las estrategias de evaluación de naturaleza metacognitiva tales como los diarios reflexivos, el portafolios, la autorregulación del aprendizaje mediante la elaboración de mapas conceptuales, la autoobservación y valoración de las adquisiciones mediante el uso de parrillas de evaluación (Juba y Sanmartí, 1996) son recursos favorecedores de una evaluación centrada en el proceso más que en los resultados. Desde estas perspectivas, la evaluación se convierte en un instrumento poderoso para que el estudiante aprenda a evaluar y a “entender cual es su aprendizaje individual” y, de esta manera, desarrollar una de las habilidades clave del “aprender a aprender”.

Evaluación en una sociedad en cambio permanente.

Nos hallamos en la sociedad de la información, de los avances científicos y técnicos acelerados, de profundos cambios en el ámbito profesional y social. La educación ha de adaptarse a esta sociedad cambiante. En la formación de las nuevas generaciones se considera de suma importancia el dominio científico y técnico especializado, pero también tener habilidades específicas y ser poseedor de determinadas actitudes y valores (Rubíes-Bordas-Muntaner, 1991). La formación no termina ya en la enseñanza reglada ni en la formación profesional sino que se exige una constante acción formativa (Majo, 1997). La cadena “ciencia – economía - formación” da más fuerza si cabe, a la importancia de la formación continua.

No se considera ya la proyección personal y profesional sin una formación paralela. Pero al mismo tiempo que se aprende - sea desde una perspectiva directa o indirecta - es necesario evaluar esta acción; es preciso que toda persona conozca y pueda utilizar modelos y técnicas para valorar su actividad formativa. Es preciso dar al futuro ciudadano herramientas para autoevaluarse y saber evaluar. Es necesario tener en los centros una secuencia de formación para aprender evaluación. Deben incluirse en los currículos estrategias de evaluación que al mismo tiempo los alumnos y alumnas aprendan y “vivan” su utilización, su adaptación si es necesaria y su proyección. La evaluación continuada frente a la continua (Bordas, 2000), implica el concepto de “permanente” en el espacio y en el tiempo, en sentido horizontal y vertical. Por consiguiente no afecta solo en situación directa de aprendizaje (aprendizaje formal) sino a toda clase de situaciones, formas y contextos; no afecta solo en aprendizajes que se realizan en determinados momentos sino a lo largo de toda la vida. Y siempre haciendo hincapié en la actitud de feedback permanente. Este tipo de evaluación da respuesta en el proceso continuado de formación.

Con estas premisas se detecta que, la evaluación a la que nos estamos refiriendo, se caracteriza por:

a- Substituir el concepto de momento por el de continuidad.
b- Tomar en cuenta no solamente los procesos formalizados de enseñanza-aprendizaje, sino todas aquellas situaciones que favorecen la formación, ya estén planificadas o no.
c- Estar abierto a lo imprevisto, a objetivos no planeados y a mejoras surgidas en el proceso.
d- Ser adaptativa respecto a los instrumentos y estrategias utilizadas, de modo que proporcione informaciones útiles no sólo de lo aprendido, sino de aquello que ha resultado más relevante.

Se puede decir que mientras la evaluación continua realza los momentos en los que se toma información, a lo largo del proceso de enseñanza-aprendizaje, la evaluación continuada tiene en cuenta todo el proceso por cuanto la formación es permanente a lo largo de la vida. Es una consecuencia del cambio permanente de la sociedad.

Evaluación del aprendizaje

Los avances científicos y técnicos que han conllevado diferentes formas de proyección profesional y personal y los avances en al campo del aprendizaje, dirigen a la acción formativa a plantearse nuevos eslabones en la evaluación de los aprendizajes. A continuación reflejamos los más relevantes.

De la evaluación formativa a la evaluación formadora

La literatura sobre evaluación ha dejado bien clara la diferencia entre evaluación sumativa y formativa. Mientras que la evaluación sumativa orienta la toma de decisiones respecto a la certificación o calificación, la evaluación formativa da luz sobre ese indeterminado proceso de desarrollo. Pero es preciso avanzar, caminar hacia una evaluación formadora, es decir que arranque del mismo discente y que se fundamente en el autoaprendizaje.

Si la evaluación formativa es una respuesta a la iniciativa docente, se centra en la intervención del profesor, tanto en la información facilitada como en la recogida de información, la evaluación formadora arranca del propio discente; esto es, se fundamenta en el autoaprendizaje; la evaluación formativa es una respuesta a la iniciativa docente, mientras que la evaluación formadora responde a la iniciativa del discente. La actuación docente de enseñar no garantiza el aprendizaje, sino que es un facilitador del mismo mientras que el autoaprendizaje lleva implícito en su naturaleza la consecución del mismo. El aprendizaje está garantizado porque surge del propio sujeto, la reflexión o valoración que hace de sí mismo el sujeto tiene garantía de ser positiva, cosa que no siempre ocurre cuando viene desde fuera. La evaluación formadora proviene desde dentro.

El cuadro 2 muestra las características propias de cada tipo de evaluación

CUADRO 2 – Características de la evaluación formativas y de la evaluación formadora.

Przemycki (1991) se refiere a la evaluación formadora tomando en consideración la reflexión sobre los propios errores. De este modo, el error es como un punto de partida de un proceso de autoaprendizaje. Es el propio sujeto quien valora sus aciertos y desaciertos en el proceso de aprendizaje, mejora en sus resultados y habilidades cognitivas.

Evaluación uniforme a una evaluación multicultural

La evaluación debe ser comprensiva e inclusiva de lo multicultural considerando como multicultural - en la concepción de Banks (1997) - no sólo las diferencias étnico-culturales sino las de género, clase social, medio... aunándolo con las diferencias en las capacidades individuales y de grupos y con las de motivación.

Con ello incluimos la interactividad de los aprendizajes que se realizan y la relación con el contexto. Ello significa que el proceso evaluativo no está al margen de ideologías, de los valores socioculturales, de las creencias y de los sentimientos de los sujetos y su individualidad. En esta línea de significados situamos el concepto de evaluación como un modo de atender a las diferencias culturales, étnicas, religiosas y socioculturales y personales Si hoy resulta inapropiado reducir la inteligencia a lo medido por pruebas cargadas de significados académicos, no lo es menos evaluar un rendimiento sin tomar en consideración esquemas que arraigan en modos de cultura diferentes. De todos es bien conocido que los procesos de pensamiento son más analíticos en la cultura occidental que en las orientales. En estas predomina el discurso analógico y holístico. Atendiendo al modo de evaluar y a los recursos o instrumentos que se utilizan, la evaluación ha de romper los moldes de la homogeneidad y la uniformidad, propias del modelo productivo, para ofrecer modelos adaptativos y polivalentes, más coherentes con una visión diferenciada e inclusiva.

Un modo de llevar a cabo la evaluación multicultural es proporcionar diversas alternativas de modo que sea el propio alumno el que opte por unas u otras, tomando en consideración que mientras unas pueden incidir en la comprobación de conocimientos, otras han de proyectarse en habilidades y destrezas, en competencias cognitivas, en actitudes o hábitos. La evaluación polivalente consiste en ofertar alternativas diferenciadas. Es interesante resaltar aquí el trabajo de Sabirón y otros (1999) sobre la deconstrucción y reconstrucción de la teoría y práctica evaluativa. Los autores apuestan por la naturaleza de “acto de comunicación” que representa la evaluación. Desde esta perspectiva defienden el uso de instrumentos y procedimientos de evaluación que tengan un carácter dialógico (debates críticos, entrevistas, asambleas....) de manera que contribuyan a que los alumnos se forjen unos patrones de pertenencia a grupos humanos y estimulen procesos de socialización favorecedores de la comunicación del respeto y de la cooperación.


Evaluación centrada en el control a una evaluación centrada en el aprendizaje.

La evaluación ha de ser entendida como un proceso que promueve el aprendizaje y no como un control externo realizado por el profesorado sobre lo que hace el alumno y cómo lo hace. La evaluación, incluida en el mismo acto de aprendizaje, comporta una mayor comprensión tanto por parte del profesor como del estudiante de los procesos que se están realizando así como el conocimiento de las razones de los errores y aciertos que se producen. El acto evaluativo, desde esta perspectiva, más que un proceso para certificar o aprobar, se coloca como participante, como optimizador de los aprendizajes contribuyendo a proporcionar información relevante para introducir cambios y modificaciones para hacer mejor lo que se está haciendo. La evaluación, además, pasa a ser un elemento vivo con una causalidad y una aportación para el alumno. Evaluar no es “demostrar“ sino “perfeccionar” y “reflexionar”. La evaluación debería convertirse en un proceso reflexivo donde el que aprende toma conciencia de sí mismo y de sus metas y el que enseña se convierte en guía que orienta hacia el logro de unos objetivos culturales y formativos.

Evaluación técnica centrada en directrices estándar a una evaluación participativa y consensuada

La evaluación es en un proceso en el que deben consensuarse diferentes intereses, valores, puntos de vistas. El énfasis en la actualidad no es velar o buscar aquel juicio imparcial que debe garantizarse mediante la competencia del evaluador, el “poder” del profesor y el uso de unos rigurosos procedimientos técnicos sino que hay que verla como una herramienta que estimula el “debate democrático” en el aula, al consenso debidamente razonado. No hay duda que la evaluación muchas veces genera conflictos de “intereses” entre el profesorado y el alumnado –en ocasiones son inevitables-, pero el problema no radica en cómo evitarlo sino en cómo manejarlo para que la evaluación cumpla un servicio en el aprendizaje

La evaluación ha de ser fruto de acuerdos intersubjetivos (estudiantes y profesorado) de manera que el conocimiento válido que determina sea fruto de acuerdos dialógicos (Sabirón y otros, 1999).Si tratáramos de simplificar las ideas expuestas podemos decir que el énfasis en las nuevas tendencias de evaluación es la participación de las personas siendo una de las mejores garantía de utilidad para el aprendizaje y el aprendizaje de la evaluación.



La naturaleza de la evaluación como “empowerment”

Uno de las potencialidades de la evaluación que en la actualidad se enfatiza es su capacidad para el empowerment (Fetterman, Kafyarian y Wandersma, 1996). Es decir, reconocer los beneficios del propio proceso de evaluación para el desarrollo de habilidades que permiten a las personas mejorar por sí mismas sus actuaciones. De esta manera, a medida que el alumnado aprende a autoevaluarse también aprende a saber identificar y expresar sus necesidades, a establecer objetivos y expectativas, a realizar un plan de acción para conseguirlos, a identificar recursos, establecer los pasos lógicos y necesarios para conseguir los objetivos, a valorar los logros, etc.

En esta perspectiva, el papel del profesor como evaluador es más el de un facilitador que contribuye a la formación de sus estudiantes a ser cada vez más hábiles para conducir sus propias evaluaciones. En la perspectiva del “empowerment” el agente de la evaluación deja de ser exclusivamente el profesor. El alumnado individualmente o en grupo, pasa a tener un papel fundamental, de tal manera que se da un traspaso progresivo de la responsabilidad de la evaluación desde el profesorado al alumnado. Para esto es necesario que el alumnado haga suyo los objetivos del aprendizaje, participe en los establecimientos de sistema y criterios de evaluación y sobre todo tenga capacidad para planificar su evaluación, utilizar autónomamente procedimientos evaluativos y seleccionar las evidencias que muestran los logros conseguidos.

La figura 1 muestra la naturaleza circular del empowerment, propuesta por Wilson (1996) para las organizaciones, aplicada al campo del aprendizaje. El punto de partida es el deseo de cambiar y mejorar. Si el estudiante no está convencido de la necesidad de aprender y las expectativas del profesorado sobre el alumno no son positivas, los otros estadios tienen pocas posibilidades de éxito. El segundo estadio consiste en eliminar las restricciones y limitaciones que a menudo van asociadas al propio sistema jerarquizado de enseñanza. Se requiere estimular la confianza y del estudiante en su trabajo y sus capacidades. También es importante que el estudiante acepte y use con responsabilidad la libertad que tiene para organizar su trabajo de aprendizaje.

En el tercer estadio el estudiante comienza a tomar conciencia de su proceso de aprendizaje en la medida que utiliza técnicas evaluativas que lo ponen en evidencia. Su punto de vista sobre el aprendizaje cambia. De concebirlo de una obligación suya y de una responsabilidad del profesor, comienza a incorporarlo y a asumirlo como una actividad propia y personal.

Mientras el tercer estadio se va completando, se inicia el desarrollo del estadio cuatro. El discente da un paso más preocupándose por el éxito de su aprendizaje y a poner en práctica los procesos de evaluación pertinentes para asegurar su calidad. Utilizando la evaluación, va aprendiendo a evaluar y, en consecuencia, adquiere nuevos conocimientos y habilidades que le servirán tanto para el aprendizaje como para la clarificación de sus intereses y las expectativas.

En el estadio cinco comienzan a mostrarse los resultados tangibles del empowerment. A partir de la consecución de los estadios anteriores, el estudiante aumentará su rendimiento lo que le inducirá a una mayor motivación, un incremento de las metas y con ello unos mayores resultados. Al llegar al sexto estadio se inician una serie de cambios significativos en las actitudes y comportamientos del estudiante. Su éxito produce un sentimiento de competencia y autoestima. Se encuentra ahora en una situación diferente: controlando su propio proceso de aprendizaje.
En el estadio siete el estudiante busca mayores retos. Es el momento de aceptar propuestas de aprendizaje más complejas y obtener una mayor gratificación. El círculo se ha completado.

Este círculo del empowerment es una manera de describir el proceso a través del cual es estudiante, aprendiendo a autoevaluar el proceso de aprendizaje consigue mejores resultados de sí mismo así como satisfacción personal.

FIGURA 1- El ciclo del emporwerment. (Adaptación de Wilson ,1997)

Estrategias de evaluación centradas en el proceso del aprendizaje.

Numerosas son las investigaciones que han puesto de manifiesto el impacto de la evaluación en la calidad del aprendizaje. Biggs (1996) afirma que los procedimientos de evaluación son determinantes del aprendizaje de los estudiantes en mayor medida que lo son los objetivos del curriculum y los métodos de enseñanza. Por otra parte la revisión bibliográfica que realiza Hernández Pina (1996) sobre la evaluación de los aprendizajes en el contexto universitario concluye afirmando que en los modelos que se han elaborado desde planteamientos cualitativo-fenomenológicos se ha comprobado que la forma en que el profesorado plantea la evaluación de su alumnado afecta a los enfoque de aprendizaje (superficial o profundo) y a la calidad de dichos aprendizajes. Unas estrategias evaluativas cuantitativa llevan a enfoques superficiales de aprendizaje, mientras que las estrategias formadoras y cualitativas pueden producir enfoques de aprendizaje profundo y de alto rendimiento

Recogiendo las ideas expresadas se infiere que es preciso utilizar estrategias en que el alumnado

+se sienta como agente activo en su propia evaluación
+aprenda a evaluar sus propias acciones y aprendizajes
+utilice técnicas de autoevaluación y sea capaz de transferirlas en diversidad de situaciones y contextos
+sepa adaptar y/o definir modelos de autoevalución en función de valores, contextos, realidades sociales, momentos, etc.

No hay duda que toda estrategia que se utilice ha de conllevar validez y fiabilidad. Por esta causa es necesario tener presente determinados aspectos en las etapas de diseño y desarrollo de las estrategias evaluativas. Por otra parte el alumno, como agente activo de su propia evaluación, y como aprendiz del contenido de evaluación, ha de ser conocedor de los aspectos que conllevan esta validez y fiabilidad. Herman, Aschbacher y Winters (1997) escriben sobre ello centrándose solo en la perspectiva del profesor. El cuadro 4 amplía esta visión a la perspectiva del alumno (Bordas, 2000).
CUADRO 4 - Etapas y estrategias específicas para una evaluación válida y fiable.

Uno de los objetivos del aprendizaje es formar personas capaces de interpretar los fenómenos y los acontecimientos que ocurren a su alrededor. A menudo, al profesorado nos resulta difícil reconocer las dificultades de aprendizaje que va encontrando el alumnado durante su vida escolar para adquirir nuevos conocimientos.
Para aprender, el alumnado debe entrenarse en reconocer las dificultades y los errores que comete durante el proceso de aprendizaje con el objetivo de poder superarlos, es decir, para que realice el aprendizaje de la autorregulación (Jorba y Sanmartí, 1996). Para ayudar al alumnado en este proceso, disponemos fundamentalmente de dos elementos: los diferentes instrumentos y estrategias de evaluación y la gestión del aula en grupos de trabajo cooperativo (Izquierdo, Solsona y cols., 1998). La concepción de la evaluación entendida como autorregulación de los aprendizajes va extendiéndose poco a poco en las aulas, a nivel de la enseñanza secundaria. Algunos instrumentos de evaluación, como la confección de mapas conceptuales por el propio alumnado, el uso de bases de orientación y la técnica de la V heurística que acompaña la realización de un trabajo práctico, son cada vez menos desconocidos para el profesorado.
Para conseguir la formación de chicas y chicos autónomos que construyan su sistema personal de aprender, debemos tener en cuenta algo más que los contenidos escolares y la potenciación de determinadas habilidades intelectuales incluidas en la inteligencia analítica. Tal como se señala en otros trabajos, parto de la idea de que en las actividades de aprendizaje la relación entre lo cognoscitivo y lo afectivo es indisociable del campo motriz (Solsona, 1998). Tenemos que dar importancia a la educación afectiva en un sentido amplio. No podernos olvidar que la inteligencia está conectada con los afectos y los sentimientos y no se puede desdeñar la estructuración de éstos mediante actividades como el fomento del trabajo cooperativo en comparación con el poco lugar disponible en la clase magistral.
En general, las personas no aprendemos solas, sino que estamos integradas en un contexto social que da sentido a lo que aprendemos. Las estructuras de conocimiento se originan y aplican en contextos de experiencia concretos. En el caso del alumnado, el contexto social está formado por sus familias, el centro escolar y los valores presentes. Este contexto es el que puede hacerle sentir necesidad de lo que falta por aprender y de lo que hay que ajustar en el proceso de aprendizaje.
Una clase interactiva es aquella en la que se destina espacio y tiempo a la interacción entre pares, entre el propio alumnado, frente al planteamiento de la clase magistral que privilegia la interacción entre un chico o una chica y el profesor o profesora. Una perspectiva interaccionista del aprendizaje plantea la necesidad de favorecer situaciones en las que el alumnado aprenda a discutir, compartir tareas y contrastar puntos de vista. Para ello es importante que desde el primer momento la clase sea un lugar en el que todo el mundo pueda aportar algo a su desarrollo.
¿Qué es el aprendizaje cooperativo?
El aprendizaje cooperativo es una estrategia de gestión del aula que privilegia la organización del alumnado en grupos heterogéneos para la realización de las tareas y actividades de aprendizaje en el aula. Se pueden identificar por lo menos dos corrientes de investigación en torno al aprendizaje cooperativo. Una es la corriente americana del Cooperative Learning, que, a pesar de caer a veces en planteamientos conductistas, ha desarrollado multitud de instrumentos de trabajo en el aula para favorecer el funcionamiento de grupos de trabajo cooperativo. la otra corriente es la francesa, que se vertebra en torno a la idea de Contrat didactique.
El aprendizaje cooperativo comparte la idea de la agrupación del alumnado en grupos heterogéneos en función del género y del ritmo de aprendizaje. El alumnado trabaja conjuntamente para aprender y aprende a ser responsable tanto de sus compañeras y compañeros de grupo como del suyo propio. Spencer Kagan (1990) resume la idea central en un frase que podría entenderse como una afirmación derivada de la perspectiva de la complejidad, cuando dice que "la suma de las partes interactuando es mejor que la suma de las partes solas".
Las interacciones entre el propio alumnado se dan espontáneamente en las aulas, pero sin que tengan carta de naturaleza, en voz baja, de dos en dos, ... Y una parte importante del profesorado utiliza en algún momento de su intervención docente grupos de discusión y grupos para realizar proyectos de trabajo o actividades concretas. En varias ocasiones hemos tenido la oportunidad de comprobar en clase, cuando alguien no entiende una idea que se está trabajando en clase, como un compañero o una compañera realizan un trabajo excepcional para aclararla, traduciendo el lenguaje del profesor al lenguaje del alumnado.
El trabajo de los últimos tiempos ha permitido sistematizar las técnicas de aprendizaje cooperativo y darles sentido práctico con el objetivo de establecer los principales elementos de organización de las clases, valorar sus efectos y aplicarlos a un amplio abanico de currículum, también a nivel de secundaria. Dado que no es posible realizar todas las actividades en grupo, hoy se habla de clases multiestructuradas, es decir, clases en las que a veces se trabaja individualmente, pero la mayoría de las tareas se realizan en grupo.
Algunas ideas centrales en el aprendizaje cooperativo
La formación de los grupos la primera vez que se aborda el trabajo en grupos cooperativos presenta sus dificultades. El alumnado llega a clase con habilidades y conocimientos ampliamente divergentes, utiliza estrategias personales diferentes y, en general, no domina la competencias relacionadas con el "saber hacer" de base que hay que poner en juego para aprender. la formación de los grupos heterogéneos debe ir acompañada de la construcción de la identidad de los grupos, de la práctica de la ayuda mutua entre el alumnado que debe aprender a valorar las diferencias individuales entre ellos y ellas, de manera que les permita desarrollar la sinergia del grupo. Para ello, se recomienda empezar con una actividad de estructuración de la clase que no sea un instrumento de observación, sino que funcione como un espejo o una base de intercambio entre las chicas y los chicos.
El segundo elemento central del aprendizaje cooperativo, la interdependencia positiva, supone que el aprendizaje de los miembros del grupo a nivel individual no es posible sin la contribución del resto. Para potenciar la interdependencia positiva hay que entrenar al alumnado en que la realización de las producciones de clase son objetivos colectivos del grupo. El tercer elemento del aprendizaje cooperativo, la responsabilidad individual, significa que los resultados del grupo dependen del aprendizaje individual de todos los miembros del grupo. Con la potenciación de la responsabilidad individual, se trata de evitar que haya algún miembro del grupo que no trabaje y de que todo el trabajo del grupo recaiga en una sola persona. Para evitar que ocurra lo que decía Aina, a final de curso: «la más difícil fue la actividad de clasificación porque la única que la hacía era yo; el Jordi, el Tarik y el Mohamed sólo copiaban.»
Para ello es fundamental acompañar los trabajos colectivos con las realizaciones u aportaciones a nivel individual que se hayan realizado. A la vista de estas características o elementos centrales del aprendizaje cooperativo, queda claro que, para llevarlo a cabo, además de la estructura de la clase es conveniente disponer de los materiales didácticos acordes para el trabajo de los grupos. Además, hay que buscar la correspondencia entre la estructura de la clase, los objetivos y las demandas a nivel de habilidades o de nivel cognoscitivo. Por ejemplo, podemos proponer en una clase que el alumnado se agrupe para diseñar un experimento, llevarlo a cabo y sacar conclusiones, cuando, además de estar familiarizado con el laboratorio y el diseño de experimentos, contenidos propios de las ciencias experimentales, tenga cierta experiencia en el trabajo cooperativo. Es decir, tengan competencia en habilidades como planificar una tarea, distribuir responsabilidades, coordinar el trabajo y solucionar conjuntamente los problemas que se puedan plantear. La identidad de los grupos se consolida con la discusión y firma del contrato didáctico en el que se especifican las responsabilidades o cargos que ayudan a la distribución de las tareas en el grupo. Si el grupo es de cinco miembros, los cargos pueden ser planificación, coordinación, portavoz, responsable de material y secretaria. Un momento definitivo para la consolidación de los grupos cooperativos es cuando se realiza la presentación pública o puesta en común en la clase de alguna tarea realizada con soporte material, como una maqueta, un póster o un pequeño montaje.
Las habilidades necesarias para el aprendizaje cooperativo
Para trabajar en grupos cooperativos, el alum- nado debe aumentar sus habilidades sociales, es decir, debe aprender a auto organizarse, a escucharse entre si, a distribuirse el trabajo, a resolver los conflictos, a distribuirse las responsabilidades y a coordinar las tareas, entre otras.
No tiene ninguna utilidad hacer discursos ni dar explicaciones magistrales sobre la importancia del trabajo en grupo. Se aprende a trabajar en grupo trabajando. la ventaja está en que normal- mente este tipo de funcionamiento le resulta más agradable al alumnado que la clase magistral. Así, a final de curso, en la actividad de síntesis, es normal encontrar, destacados entre los aspectos que más se recuerdan o que más han gustado, los relativos al trabajo en grupo. Por ejemplo, lo que más ha gustado a Eva y a Óscar es: «el ponerse en grupos para hacer varias cosas» y «el hacer muchos ejercicios todos juntos y en grupo». En cambio, Antonio recuerda el día desagradable en que «Rubén y todos los del grupo empezaron a reírse como no lo habían hecho nunca .... no me gustó porque nos costó un cero a todos los del grupo».
El reto que nos plantea el trabajo cooperativo al profesorado es la resolución de los problemas relacionales y técnicos que acarrea esta estructura de funcionamiento, especialmente las primeras veces que se quiere llevar a cabo. Nos referimos a la gestión del tiempo par la que cada cual acaba encontrando su buen criterio de distribución. En cualquier caso, hay que prever un tiempo para el trabajo individual, otro para el colectivo (si procede) y tiempo para la intervención de síntesis del profesor o profesora, al final de la clase. El profesorado para la gestión del trabajo cooperativo, debemos desarrollar las habilidades relacionadas con la capacidad de anticipación de la acción. Nuestra capacidad de anticipar reside en concebir el procedimiento que hay que utilizar para conseguir un resultado concreto y prever las consecuencias de nuestra acción. Entre estas habilidades requeridas para la gestión del aula, quisiera mencionar la previsión en todos los aspectos, tanto del material escrito y de la infraestructura para realización de la tarea que se vaya a desarrollar, como el tiempo necesario para completar cualquiera de las fases del trabajo. Por ejemplo, para realizar una puesta en común hay que prever el tiempo necesario para que los grupos realicen una síntesis de su trabajo.
El profesorado debernos anticipar también en la medida de lo posible los problemas conductuales que impidan el funcionamiento de un grupo determinado y las dificultades extremas que presenta el grupo que no acaba nunca las tareas.
Desde la perspectiva de la evaluación formadora, multicultural, participativa y consensuada, centrada en el aprendizaje, se consideran diferentes técnicas. A continuación se presentan algunas de ellas.

El portafolio

El portafolio es una colección selectiva deliberada y variada de los trabajos del estudiante donde se reflejan sus esfuerzos, progresos y logros en un periodo de tiempo y en alguna área específica. (Villarini, 1996). El alumno al desarrollar esta estrategia proyecta la diversidad de aprendizajes que ha interiorizado. En este modelo se detectan los aprendizajes positivos, las situaciones problema, las estrategias utilizadas en la ejecución de tareas....

La estrategia portafolio es considerada tanto una técnica de enseñanza-aprendizaje de la autoevaluación, como una forma de evaluación alternativa. Fischer y King (1995) se refieren a él como a una tarea multifacética que supone diversos tipos de actividades y cuya realización se efectúa en un período de tiempo. Farr y Tone (1994) consideran que el portafolios contiene un conjunto de pensamientos, ideas y relaciones que permiten dirigir el desarrollo del aprendizaje del alumnado. Beckley (1997) añade que tiene un carácter cooperativo ya que implica a discentes y docentes en la a organización y desarrollo de su propia evaluación.

El portafolio se compone normalmente de materiales obligatorios y opcionales seleccionados por el profesor y el alumno que hacen referencia a diversos objetivos y estrategias cognitivas. Esta dirigido a la práctica diaria académica y puede contemplar, además, aprendizajes indirectos de formación. La determinación de los materiales se efectúa con unos criterios de selección, de evaluación y de validez y ha de estar organizado (tipología de estrategia, unidades de contenidos...de forma mixta...) considerando una amplia diversidad de tareas.

Existen diferentes tipos de portafolios. Una clasificación, quizás la más utilizada, es la que se presenta en función de su uso. En esta perspectiva podemos enumerar tres tipos:
 portafolios de trabajo con el cual el alumno y el profesor evalúan y comprueban el progreso de aprendizaje (revisión diaria). Para realizar el trabajo, el alumnado, individualmente, selecciona una muestra de los materiales más representativos; el profesor/a no necesariamente debe dominar el proceso de selección de los materiales. En este portafolio, el profesorado puede añadir muestras, registros, anotaciones... Los tutores, los padres, los supervisores... pueden adjuntar comentarios.
El portafolio de presentación responde a la selección de los mejores trabajos por parte del estudiante. Los trabajos de progreso no están incluidos en este portafolio; tampoco los trabajos diarios. Cada alumno tiene su portafolio de presentación.
El portafolio de recuerdo esta formado por todos aquellos materiales no incluidos en el portafolio de presentación y a través de los cuales se han realizado aprendizajes de base o esenciales. Frecuentemente es utilizado conjuntamente con el portafolio de presentación para realizar la evaluación ya que contiene trabajos que informan sobre la realización de distintas tareas.

Para el desarrollo del portafolio, independientemente de su tipología, es necesario considerar los aspectos siguientes:
1-Establecer los propósitos y objetivos:
¿Por qué el portafolios como método de evaluación y autoevaluación? ¿A quién va dirigido? Que logros de aprendizaje y desarrollo muestrán? ¿Qué criterios y estándares se utilizaran para reflexionar y evaluar los logros?
2-Seleccionar el contenido
¿Portafolios de procesos, de producto o mixto? ¿Selección de trabajos diagnóstico, formativos y o sumativos? ¿Diversidad y cantidad de trabajos a incluir? Personas que seleccionan los trabajos a incluir (alumnado, profesorado, padres supervisores......) Listado de contenido y secuencia.
3-Recursos
¿Forma física (caja, bloc anillas, AV.CD-Rom..)? ¿Lugar de almacenamiento? ¿Personas que tendrán acceso al portafolios?
4-Reflexión
¿Por qué incluir este trabajo? ¿Por qué consideras este un buen trabajo? ¿Que proceso y dificultades has experimentado? ¿Cómo lo efectuarías de un manera distinta? ¿Cuál ha sido lo más importante aprendido o logrado?
5-Evaluación
Trabajos. Métodos de aprendizaje. Hojas de cotejo. Autoevaluación
6-Compartir Profesorado, supervisores, asesores.., compañeros alumnos/as. Audiencia de exposiciones
Durante el proceso de realización del portafolios siempre ha de estar presente el balance entre el proceso y el producto de aprendizaje, la evidencia del progreso y del desarrollo del alumno y de la alumna, y una amplia variedad de tareas y materiales referidas a diversas competencias, estrategias y habilidades del alumnado (en función de la programación curricular del período al que corresponde). A su vez el análisis y orientación inicial (tareas optativas) y el análisis reflexivo de los resultados parciales y globales (aprendizaje al mismo tiempo de la autoevaluación válida, en un contexto...).
La figura 2 presenta una visión icónica de los aspectos que conlleva la utilización del portafolios.
FIGURA 2- Utilización del portafolios


Son muchas las aportaciones del portafolio para el profesor, orientador de aprendizajes, y para el alumno, sujeto que ha de aprender unos contenidos y a autoevaluarse. En experiencias realizadas en niveles universitarios pero que creemos extensible a otros niveles educativos, destacamos los siguientes:

 Da a conocer el progreso de aprendizaje, lo que se está aprendiendo realmente y lo que debería aprenderse, considerando la individualidad del alumno
 Aporta el significado real de un trabajo colaborativo “profesor/alumno” facilitando la reflexión conjunta
 Implica la orientación del proceso enseñanza-aprendizaje.
 Enfatiza lo que conoce el alumno, la alumna
 Aporta al alumno el aprendizaje de la evaluación y de la autoevaluación con diversidad de técnicas
 Puede dar a conocer resultados a otros alumnos, a otros profesores y supervisores (prácticum).
En una visión más amplia Farr y Tone (1994) indican otras audiencias y los aspectos que para cada una es relevante. El cuadro 5 presenta un breve resumen.


CUADRO 5-Utilización del producto del portafolio por las audiencias según Farr y Tone.

Al igual que el portafolio presenta muchas ventajas no obstante debe indicarse que es una estrategia que comporta esfuerzo y oposiciones. Aquí debemos destacar
La utilización del portafolio significa para algunos profesores un cambio de estilo de enseñanza (no tiene sentido en modelos tradicionales)
No elimina otras formas de evaluación
La evaluación ha de estar altamente sistematizada en referencia a los objetivos i/o al avance, sino puede ser subjetiva y tangencial
Se ha de considerar que a veces se sustituye la utilidad por la precisión
Implica un nivel elevado de autodisciplina y responsabilidad por parte del alumnado.
Requiere mucho tiempo del alumno y parece a veces, desordenado y complicado presentando problemas logísticos en el manejo y en su almacenamiento (Beckley, 1997)
No siempre hay garantía que con todas las actividades que se propongan se logren los objetivos propuestos
Cabe incluir que el portafolios es una buena estrategia de formación evaluativa y de ayuda en la evaluación en el proceso y en el producto. (cuadro 6)

CUADRO 6 - Dimensiones del portafolio.


El diario reflexivo

El diario es una excelente estrategia evaluativa para desarrollar habilidades metacognitivas. Consiste en reflexionar y escribir sobre el propio proceso de aprendizaje. Las representaciones que hace el alumno de su aprendizaje, puede centrarse en uno o varios de los siguientes aspectos:
- el desarrollo conceptual logrado,
- los procesos mentales que se siguen
- los sentimientos y actitudes experimentadas

La reflexión del estudiante puede abarcar el aprendizaje de una sesión o limitarse a una tarea en particular. El diario prevé la oportunidad de involucrarnos en una experiencia de autoanálisis con tres preguntas básicas: ¿qué he aprendido de nuevo con esta tarea o después de esta sesión de clase?, ¿cómo lo he aprendido? y ¿qué sentimientos me ha despertado el proceso de aprendizaje?. Es un diálogo con nosotros mismos en el que aprendemos de nuestros propios procesos mentales. El diario es también una estrategia excelente para la transferencia de los aprendizajes. Se anima al alumnado que en su proceso de autoreflexión y autovaloración establezca conexiones con lo adquirido en otro aprendizaje y en otros contextos.
Esta estrategia puede plantearse de forma totalmente libre y abierta o enmarcada con cuestiones orientadoras. En el primer caso, el estudiante es completamente libre de seleccionar el contenido de sus reflexiones; en el segundo caso, pueden darse algunas preguntas que ayuden al alumnado a organizar sus reflexiones. A continuación exponemos algunas de ellas:

-¿Cuáles de las ideas discutidas en la sesión de hoy me parecieron más importantes?
-¿Cuáles necesito clarificar? ¿Qué tengo que hacer para clarificarme?
-¿Sobre qué aspectos de los tratados hoy me gustaría saber más?
-¿Qué dificultades he encontrado hoy para adquirir lo que se ha trabajado?
-¿De lo discutido en clase que es lo que tengo ahora más claro?
-¿Cómo ha sido mi participación en la sesión de hoy?
-¿Me siento satisfecho o satisfecha de la sesión de hoy?

Cuando se trata de realizar una tarea concreta, Villarini (1996) aconseja estructurar la reflexión con preguntas dirigidas a los tres niveles de autoanálisis referidos. El cuadro 7 expone ejemplos de preguntas para estimular la reflexión y la construcción de respuestas dirigidas a distintos componentes del proceso de aprendizaje.

CUADRO 7–Tipos de pregunta y ejemplos de cuestiones a realizar en el diario reflexivo

Es importante destacar que para que el diario reflexivo tenga una efectividad debe realizarse con cierta periodicidad. Al principio no es tarea fácil para el alumnado que no está acostumbrado a reflexionar y autoanalizar su aprendizaje y tampoco entiende como debe hacerlo. Ha de aprender esta tipología de evaluación. En todo caso, al principio conviene mostrar al alumnado algunos ejemplos de diarios reflexivos de otros compañeros que ilustren adecuadamente la técnica y realizar en un inicio de su utilización un seguimiento cuidadoso hasta que el alumno haya comprendido el significado profundo del diario reflexivo. Sólo así es como esta estrategia alcanza su valor para el desarrollo de habilidades metacognitivas.

El mapa conceptual

Los mapas conceptuales propuestos por (Novack y Gowin, 1984) son diagramas que expresan las relaciones entre conceptos generales y específicos de una materia, reflejando la organización jerárquica entre ellos. Es una técnica que se utiliza tanto en la enseñanza (Ontoria, 1992) como en la evaluación y favorece el desarrollo organizado y funcional de los conceptos claves de una materia o disciplina. El diagrama que se establece con los mapas conceptuales muestran jerarquías, interrelaciones, ramificaciones, entrecruzamientos y palabras de enlace que proporcionan una representación comprensiva e integradora del contenido nuclear de un campo de conocimiento.

Esta estrategia utilizada como recurso de evaluación permite analizar las representaciones que el estudiante va elaborando de los conceptos de una asignatura y valorar su habilidad para integrarlos en un esquema mental comprensivo. El alumno y la alumna ha de ser capaz de estructurar las nuevas adquisiciones por niveles de generalidad, de conceptos más amplios a los más específicos, y de establecer las relaciones e interrelaciones que se presentan entre los niveles; además de identificar el sentido y significado de la relación mediante alguna palabra de enlace o conectora para demostrar el tipo de relación entre un contenido y otro.

El mapa conceptual se revela como una estrategia cognitiva muy potente cuando se utiliza desde el inicio, durante el desarrollo y al final de una unidad de aprendizaje, ya sea en el estudio de un tema, de un conjunto de temas relacionados o de toda una asignatura. De esta manera, no solo el profesor sino también el propio estudiante –y esto es lo importante a destacar -, puede analizar y valorar el proceso de aprendizaje realizando al inicio del aprendizaje y al final la elaboración del mapa conceptual. En un principio es un instrumento excelente de evaluación diagnóstica a fin de conocer –para el profesor- y de toma de conciencia –para el alumno- del punto de partida de un aprendizaje.

Nuestra propia experiencia en el uso de esta técnica nos ha permitido constatar su eficacia para facilitar la toma de conciencia del estudiante de su propio proceso de aprendizaje, sus errores y aciertos, así como sus avances. Exponemos una pequeña experiencia siguiendo los tres momentos clásicos de la evaluación del aprendizaje:

a. Evaluación diagnóstica. En los primeros momentos del aprendizaje se solicita al alumnado que elabore un mapa conceptual en pequeño grupo sobre la temática en cuestión a partir de sus propios conocimientos y la lectura de un artículo que describe el estado de la cuestión de la disciplina objeto de estudio. Esta primera elaboración nos permite constatar aquellos contenidos en los que existe una mayor distancia entre los conocimientos previos y los que se determinan en los objetivos, así como deficientes o errores. Para el alumnado, la reflexión y el debate que se establece en el pequeño grupo y posterior puesta en común en gran grupo, le hace tomar conciencia de las dificultades, de sus aciertos, incongruencias y lagunas que tiene. Además de estos beneficios, esta evaluación inicial tiene el valor añadido de contribuir a clarificar los objetivos y contenidos que serán objeto de aprendizaje.

b. Evaluación formativa. En el transcurso del aprendizaje el estudiante, ya de forma individual, va remodelando el mapa inicial elaborado a la luz de los contenidos y actividades que se realizan durante el proceso de enseñanza. En cualquier momento del curso se puede plantear una sesión de puesta en común de los, mapas conceptuales que están siendo elaborados. Esta sesión es demandada por un estudiante o por varios que voluntariamente desean presentar al grupo el estado actual de su mapa conceptual. Se genera una dinámica de discusión constructiva en torno al mapa o mapas conceptuales presentados, enriquecedoras tanto para el que realiza la presentación como para sus compañeros. En estas sesiones, cuyo número depende de las solicitudes del alumnado, el aprendizaje y la evaluación constituyen una unidad procesual donde es difícil establecer los límites entre ambos constructos. Ha de tenerse en cuenta que en la disciplina en la que se refiere la experiencia que relatamos, son admisibles diferentes mapas conceptuales dependiendo de las ideas generadoras que se seleccionen para estructurar el contenido. Por esto, cabe que el mismo contenido pueda presentar diferentes estructura organizativa siendo todas ellas válidas –aunque algunas formas son más comprensivas y óptimas que otras- en la medida que respetan un esquema organizador de relaciones coherente y de jerarquía inclusiva, en la que los conceptos situados en la parte superior son más generales y, a medida que se desciende, más particulares.

c. Evaluación final. Al final de curso el alumnado presenta el mapa conceptual de la materia donde se recoge el contenido de lo que se ha trabajado durante el curso y que ha ubicado en el diagrama. En esta elaboración conceptual el alumnado muestra la representación final que ha logrado realizar de la materia, de sus conceptos y contenidos nucleares. Se realiza una reflexión sobre su proceso de aprendizaje contrastando el primer mapa conceptual con los sucesivos que ha ido realizando hasta el último elaborado. Por último, hace una autoevaluación descriptiva del producto final conseguido a partir de considerar: la cantidad e importancia de los conceptos que ha logrado reflejar en el mapa, las relaciones horizontales que ha logrado establecer y los niveles de especificación desarrollados.

Algunos de los criterios que el profesor ha de evaluar son los siguientes:

-cantidad y calidad de los conceptos o contenidos reflejados.
-jerarquía establecida correctamente.
-relaciones correctas establecidas entre dos conceptos utilizando con precisión las palabras de enlace.
-interrelaciones entre conceptos que a modo de ramificaciones relacionan conceptos de diferentes niveles de la jerarquía o en el mismo nivel pero de ramas originarias distintas.

Estos criterios pueden reflejarse en escalas cualitativas o cuantitativas que sirvan para proporcionar una valoración global del mapa y, además, participar con distinta ponderación. No obstante esta posibilidad de valoración del mapa conceptual como producto de un aprendizaje, incluso en una situación de examen se le puede solicitar al alumno que realice un mapa conceptual a partir de un listado de conceptos que se le proporciona, el valor potencial de esta estrategia es entenderla como una actividad discente en la que el proceso de aprendizaje y la evaluación se encuentran totalmente imbricados e interdependientes.

Conclusión

A lo largo de estas páginas hemos procurado destacar el valor intrínseco de la evaluación como motor de cambio y mejora. Cuando el acento se coloca en el proceso de evaluación y se imbrica con el proceso de aprendizaje, la evaluación adquiere un potencial formativo y de “empowerment” que va mucho más allá en la formación de la persona que en el mero hecho de constatar avances u objetivos conseguidos. Desde esta perspectiva el énfasis se proyecta en el proceso más que en el resultado introduciéndose, en lo que se está haciendo, la reflexión pedagógica sobre lo que se hace, cómo se hace y que utilidad tiene. La evaluación cuando se realizada de esta manera, desde una visión innovadora y crítica, no hay duda que incide de forma notable en la calidad de los procesos de aprendizaje de contenidos y formación de la persona.

Deseamos insistir en que, además de los conocimientos técnicos que se requieren para realizar unas prácticas evaluativas científicas, la evaluación es ante todo una actitud y una sensibilidad. Los procedimientos de evaluación adquieren un sentido u otros, se aplican de una u otra manera, según la actitud con la que se aborda la actividad evaluativa. Algunos términos como diálogo, consenso, flexibilidad, autorreflexión, coevaluación y participación deben animar la actividad evaluativa si se pretende que tenga una impacto en la calidad de los procesos de aprendizaje y si queremos que el estudiante aprenda a evaluar.
Por último podríamos formular un conjunto de enunciados que a modo de principios deberían orientar las prácticas evaluativa:

-evaluar y aprender son dos procesos que se autoalimentan
-la visión de la evaluación como proceso para aprender es más prometedora que como valoración de resultados conseguidos.
-la evaluación debe traspasar la frontera de los objetivos y estar abierta a lo no planeado, incierto, imprevisto e indeterminado.
-las estrategias de evaluación cualitativa que ponen en evidencia el proceso de aprendizaje que se realiza y no meramente sus resultados favorecen aprendizajes profundos.
-las estrategias que se utilicen en la evaluación contribuyen al aprendizaje de la evaluación.
El aprendizaje cooperativo favorece la integración de todo tipo de alumnado. Cada cual aporta al grupo sus habilidades y conocimientos; quien es más analítico, es más activo en la planificación del trabajo del grupo; quien es más sintético, facilita la coordinación; quien es más manipulativo, participa en las producciones materiales. Pero lo más interesante, según las investigaciones realizadas (Joan Rué, 1998), es el hecho de que no es dar o recibir ayuda lo que mejora el aprendizaje en el grupo, sino la conciencia de necesitar ayuda, la necesidad consciente de comunicarlo y el esfuerzo en verbalizar y tener que integrar la ayuda de quien lo ofrece en el propio trabajo. La retroalimentación es un elemento clave para explicar los efectos positivos del aprendizaje cooperativo. El trabajo de grupo aumenta el rendimiento en el proceso de aprendizaje: los objetivos de trabajo autoimpuestos por el propio alumnado potencian más el esfuerzo para conseguir buenos resultados que los objetivos impuestos desde el exterior.
El trabajo cooperativo amplía el campo de experiencia del alumnado y aumenta sus habilidades comunicativas al entrenarlos en saber reconocer los puntos de vista de los demás, al potenciar las habilidades de trabajo en grupo, ya sea para defender los propios argumentos o para cambiar de opinión, si es necesario.
Aprender a evaluar evaluando es una afirmación que ha de estar presente en las aulas a fin de que los ciudadanos y ciudadanas del futuro sean personas capaces de dirigir con responsabilidad sus procesos de aprendizaje en todos los órdenes de la vida.


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